Esos pequeños gestos

Es curioso como un pequeño gesto puede provocar reacciones más o menos intensas o perceptibles en los demás. Sin ir más lejos, estos días me estoy encontrando con reacciones muy variopintas y curiosas a mi alrededor, por un acto tan banal (al menos para mi lo es) como llevar las uñas pintadas de un color poco habitual o fuera de lo común.

Este sencillo gesto, un detalle tan superficial, me ha dado la oportunidad de reflexionar sobre lo que los demás esperan de una, y lo que sucede cuando una se sale de esos parámetros, aunque sea, repito, con un pequeño gesto. Porque al menos, en mi caso, no se trata de “llamar la atención” o “dar el cante”, ya que no soy dada a grandes extravagancias, aunque respeto y admiro a aquellas que se atreven con todo. Tal vez porque me crié en un ambiente bastante (por ser amable) machista, en el que siempre fue importante “saber estar” y “no dar qué hablar”, especialmente tratándose de una señorita.

Pero los años pasan, y he ido soltando creencias y argumentos que quedaron obsoletos o apretaban demasiado, para aligerar cargas y miedos que no tenían ya razón de ser.  Y cuando me doy permiso para hacer algo “fuera de lo habitual”, como lucir uñas azules o llevar zapatos verdes (sí, los tengo),  me divierte ver la reacción de ciertas personas, tanto de mi círculo social, como anónimas. Esas caras de sorpresa, extrañeza, disgusto o burla, me motivan para darme cada vez más permisos y más oportunidades de hacer lo que me dé la real gana. Para ser cada vez más yo.

Esos pequeños gestos tal vez sean pequeños actos de rebeldía, tal vez una declaración de intenciones o un gesto de extravagante coquetería que no deja indiferente a nadie y que me conectan con mi poder de decisión y exhibición. Yo elijo el qué , el cómo y el cuando. No necesito el permiso ni el beneplácito de modas, tendencias ni tradiciones.

Y me encanta encontrar otras mujeres que lucen accesorios y prendas de extrañas formas y colores o cualquier otra forma de mostrar su singularidad y belleza personal e intransferible. Creo que es una buena señal en estos tiempos en los que es tan necesaria (por no decir urgente) la apertura, desarrollo y cuidado de nuestra esencia femenina.

Creo que estos pequeños gestos hacen una diferencia, la diferencia que indica un acto de libertad personal, pequeños actos de empoderamiento creativo y expresivo, que para nosotras las mujeres pueden ser actos sanadores.

Tú creas la magia. Con tus pequeños grandes gestos.

¿Cuál es el tuyo?

Esos pequeños gestos_Natura Dharma

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *